Por amor al arte narra una historia de cuatro estudiantes en la etapa final de sus carreras. Adam, es un joven introvertido que trabaja como conserje en una galería de arte. Un día se encuentra con Martha, una estudiante de Arte algo prepotente. La atracción que sienten les lleva a formar una pareja. Martha, como un Pygmalión cualquiera educará y modelará a su antojo a Adam, que adquirirá una nueva y atractiva personalidad. Adam comparte la noticia de su nueva relación con su amigo Tony, que está a punto de casarse con Sarah. Tras la violenta irrupción en sus vidas de Martha, todos los personajes entran en una nueva dinámica que les hace reaccionar y poner en evidencia sus contradicciones como seres humanos cada vez más desnudos y despojados de todas sus máscaras.

 
     
     
 
 
     
 

Por amor al arte
(The Shape of Things)
de Neil LaBute
Versión de Luis Colomina y Gerardo Vera.

Reparto por orden de intervención

Martha: Maribel Verdú
Adam: Juanjo Artero
Tony: Cristóbal Suárez.
Sarah: Beatriz Santana

Dirección:
Gerardo Vera

Ciudades y fechas de la gira.

 
     
 
     
 

El Correo Digital (abril 2004)
La línea que separa el amor y el odio es muy fina.

Fotogramas (noviembre 2003)
En la cama con Juanjo Artero

Glamour (septiembre 2003)
Estoy atravesando el mejor momento de mi vida.

Teatro Madrid (septiembre 2003)
Relaciones contemporáneas con bisturí.

Teatros (septiembre 2003)
El teatro es lo que más me gusta.

 
     
     
 
   
 
     
     
 

El regreso a la dirección teatral de Gerardo Vera y a los escenarios de Maribel Verdú son dos ingredientes añadidos de Por amor al arte, representación que se basa en The Shape of things de Neil LaBute, que alcanzó el éxito inmediato en Londres y Nueva York tras su estreno en la temporada 2000-2001.

 
     
     
 

Si me preguntasen de qué trata Por amor al arte, una de las comedias más inteligentes que han caído en mis manos, diría que es una comedia sobre el amor. Del amor con todos sus adjetivos, y con una estupenda novedad: habla del amor como la mejor y más insensible manera de apoderarte de otro ser humano en todos sus aspectos. Eso sí, con una variante excepcional.

Nei LaBute altera el orden de las cosas y nos plantea una situación nueva en la qe una mujer, una joven de su tiempo, la que decide enamorar, conquistar y reducir (nunca mejor dicho) a su objeto de deseo: un hombre joven y tímido, ofreciéndose como un Pygmalion cualquiera para educarle y modelarle a su antojo. A lo largo de la obra va adquiriendo una nueva, atractiva y distinta personalidad.

La acción no puede ser mas simple. Por medio de rápidas y diferentes escenas vemos a los personajes entrar en los aspectos más íntimos del alma humana. Se centra en cuatro estudiantes en la etapa final de sus carreras. Adam es un joven introvertido que trabaja como conserje en una galería de arte. Un día, casualmente, se encuentra con Martha, una estudiante de arte algo prepotente y, desde luego, bastante segura de sus convicciones. Surge una fuerte atracción entre ellos y forman pareja. Quieren entre ellos con Tony, ex compañero de habitación de Adam, y su prometida, Sarah, con la que está a punto de casarse. A partir de aquí y con la irrupción violenta de Martha en sus vidas, todos los personajes entran en una nueva dinámica que les hace reaccionar y poner en evidencia sus contradicciones como seres humanos cada vez más desnudos y despojados de todas sus máscaras.

Neil LaBute constrye un verdadero "tour-de-force" para cuatro actores. Es un ring de boxeo donde cuatro seres humanos, en clave de comedia, empiezan a sentir el dolor de enfrentarse a ellos mismos a partir de situaciones cotidianas y dentro de una gran apariencia de normalidad.

Es una comedia con una agresividad nada noralista sino rabiosamente contemporánea. Nada es obvio, ni gratuito. Neil LaBute bucea en las almas desconcertadas de los cuatro personajes y crea una brutal radiografía de nuestra sociedad. Nos habla del amor como como agresión a la intimidad del otro, de la relación entre el arte y la vida y de la ética profesional como base de la dignidad humana. Y en un sorprendente final, cuyo contenido no voy a desvelar, Neil LaBute da un giro valiente y profundamente revelador y nos vuelve a descolocar hábilmente, obligándonos sin piedad a enfrentarnos a nosotros mismos utilizando el personaje de Martha como un espejo donde se reflejan nuestras propias miserias.

Gerardo Vera.

 
   
 
     
 
 
  Pedro Larrañaga, Juanjo Artero y Maribel Verdú en la presentación a la prensa de Por amor al arte.
 
 

El productor teatral Pedro Larrañaga y Maribel Verdú propusieron a Gerardo Vera dirigir la obra de Neil LaBute. Maribel, gran amiga de Vera ha dicho de él que es "uno de los directores que más partido saca de los profesionales de las artes escénicas". Por su parte, el director ha manifestado estar entusiasmado con la obra, a la que considera "una comedia inteligente y con una agresividad verdaderamente contemporánea, cuyo final trastocará los esquemas de los espectadores, que se dirige en primer lugar a sus corazones y después a la cabeza".

     
 
 
 
 
     
  Maribel Verdú se enfrenta con Martha a un duro personaje que actúa como fiel espejo de las miserias de la especie humana en la sociedad actual. Sobre su personaje, Maribel dice que es "una especie de Pigmaliona, pero con mala leche. Es una mujer manipuladora y ambiciosa". Por otro lado, Maribel afirma, con humor, "no me libro de escenas de sexo ni en el teatro", ya que siempre le tocan los papeles con más carga erótica.