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Neil LaBute (Detroit,
1963), dramaturgo, guionista y director, ha sido calificado
como un creador controvertido, un crítico retratista
de la parte oscura del estilo de vida norteamericano.
Ejemplo de ello vuelve a ser esta pieza estrenada en
Londres hace dos años y en España el pasado 18 de agosto
en el Teatro Euskalduna de Bilbao. Suyas son también
las obras (posteriormente adaptadas y dirigidas en el
cine con éxito por el mismo) In the Company
of Men y
Your Friends & Neighbours, entre otras. The
Shape of Things cuenta ya con una reciente versión cinematográfica.
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A Gerardo Vera le propusieron la
dirección de esta obra Maribel Verdú y Pedro Larrañaga.
Estoy deslumbrado por la envergadura
del texto, comenta
el director. Me impresionó
por su profundidad e inteligencia, por esa mezcla de
comedia y de drama, por su disección
despiadada de los personajes, por su medernidad. Las
generaciones de 25 a 40 años se pueden reconocer fácilmente
en ellos. No he querido hacer un melodrama compasivo
sino un análisis dramático de unas personas que en el
fondo tienen graves desequilibrios psicológicos. Son
gente de hoy. Y nos ofrece un ejemplo: Un alto ejecutivo,
con esa imagen de tiburón, tiene una demoledora carencia
afectiva.
Por amor al arte nos cuenta los conflictos
de cuatro universitarios en los últimos años de sus carreras.
Por medio de rápidas escenas vemos como los personajes
se enfrentan a miserias íntimas que nunca antes habían
querido ver. Es un texto teatral
con todas las sabidurías de un gran autor, no sólo en
cuanto a carpintería teatral
sino también en la manera en cómo va calando en el inconsciente
del público. Aunque en apariencia es una comedia, se
trata de una obra de suspense, tiene un final que desmonta
toda la obra, te deja sin habla, es un invento dramático
de mucha envergadura, prosigue el director.
La puesta en escena y el diseño escenográfico (creado
también por Gerardo Vera) buscan la sencillez, subrayar
el discurso y la interpretación de los actores. Es
una caja blanca donde la luz crea y cambia los ambientes
de una manera muy simple, muy estilizada. Tiene que
ver con una venda blanca con la que te curas, con la
manipulación
de una sociedad que es despiadada con los seres humanos.
Es una especie de metáfora de la agresión física. Lo
que importa, según el director, es apreciar cómo los
personajes ocultan
verdades y cómo las desvelan en ocasiones con sutileza
a lo largo de diálogos estremecedores.
Por amor al arte ha vuelto a unir en
un proyecto creativo a Gerardo Vera y Maribel Verdú,
una entusiasta del director. Junto a ellos están Juanjo
Artero, Cristóbal Suárez y Beatriz Santana. Ésta
es una obra para un director de actores, hacen falta
intérpretes
muy complejos, es un discurso muy elaborado pero ha de
dar sensación de juego. Maribel, Juanjo, Beatriz y Cristóbal
son unos todoterreno, puedes transitar con ellos géneros,
espacios, conflictos... Se arriesgan y se meten en esta
aventura de una manera muy solidaria, concluye Gerardo
Vera.
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