Estar Bien
10 / XII / 2003

 
         
 
     
 
 
     
     
 

El suplemento mensual de salud de la revista "Semana" ha escogido como imagen de portada del mes de diciembre a Maribel Verdú y publica un texto analizando las claves del éxito de la actriz.

 
     
 
 
 
     
     
 

Veinte años de profesión, cumplidos hace escasos dos meses, le han servido para validar el título de "la sonrisa más espléndida del cine español". A los 33, Maribel ha conseguido ser la reina en los diferentes ámbitos de su vida. Pasea la obra "por amor al arte" por nuestra geografía y es féliz junto a su marido Pedro Larrañaga.

 
     
     
 

Si existe una sonrisa mágica es la suya. Si de una chica "normal" hablamos, es de lla. Y ésta es, a su juicio, la mejor etiqueta que a cualquiera le pueden colgar. ¿Para qué más parafernalia? Maribel Verdú ha aprobado con creces la mayoría de edad de su vida profesional, recien cumplidas dos décadas entre rodajes y escenarios. Y cosecha nuevos frutos con Por amor al arte, la obra de teatro que durante los últimos meses y hasta el 15 de diciembre "pasea" por la geografía española a las órdenes de Gerardo Vera. Todo un triunfo al que añadir el éxito en su vida privada. Maribel proclama a los cuatro vientos que es feliz consu marido desde hace cuatro años, Pedro Larrañaga.

Todo Corazón
Tratando de hallar una fórmula que resuma este excelente "suma y sigue", Maribel no se cansa de repetir: "En la vida sólo hay un éxito, y es el de vivir como uno desea". Fue Trini, la muchachita humilde de Amantes (1991), Marina, la tuerta a la que una noche auxilia Antonio Resines en La buena estrella (1997), Luisa, "fetiche" de los dos adolescentes de Y tu mamá también (2001)... Como si de una matriuska rusa se tratara, de Maribel "nacen" decenas de mujeres a las que sabe dotar de la inteligencia y la pasión con que protagoniza su vida real. Esta mujer es todo corazón. Aquí, precisamente, radica parte de su triunfo, en poner toda la carne en el asador, tal y como reconocía en una entrevista concedida a SEMANA: "Soy totalmente pasional, no sé hacer nada si no pongo toda la pasión de la que soy capaz en ello".

Mujer Sencilla
Maribel es una mujer de gustos sencillos y sin demasiadas ambiciones. Se considera sumamente organizada y si algo no soporta es perder el tiempo. "Yo siempre digo que en la vida puedes hacer de todo si te organizas bien, y a mi me encanta. Soy una tía muy organizada, demasiado quizá". Exprime cada momento de la vida sin hacer ostentación de su jerarquía de "estrella" y disfruta de esas pequeñas cosas que hace cualquier persona de a pie: igual de feliz se siente sacando a pasear a su perro Tito que viendo una buena película al lado de su marido con un buen picoteo sobre la mesa, o en una reunión de amigos aliñada con una jugosa charla. Su gente es el pilar fundamental de su vida: "Me doy cuenta de lo mucho que disfruto con los amigos, la familia y mis cosas"

Muy Positiva
Maribel es una persona muy positiva; para ella la botella siempre está medio llena. No cree en la felicidad absoluta, pero le basta con sentirse feliz a ratos. En su filosofía tan optimista de vida ha jugado un importante papel el yoga, que descubrió hace untiempo como terapia a sus dolores de cuello y estómago. Practica esa disciplina desde hace dos años durante tres horas por semana y le ayuda a aferrar bien los pies a la tierra. "Creo que la humildad es algo que no debemos olvidar nunca porque un día estás arriba y otro día no te digo dónde".

Si se autoanaliza, algo que no es muy dada a hacer, concluye que, además de apasionada (principal rasgo de su carácter), es una persona muy metódica. Con el desorden y la impuntualidad, por ejemplo, no puede. Son dos aspectos que le sacan de quicio... no hay muchos m´s. Porque si de alguna virtud propia se jacta es de no derrochar jamás su energía en discusiones tontas, y de tener un gran sentido de la justicia (quizá representando el equilibrio de Libra, su signo).

A la última
La moda le vulve loca y considera que es un soporte más donde mostrar el arte. Sigue las tendencias sin caer en el victimismo de lo fashion, pero no es el envoltorio su principal arma de conquista. Más tienen que ver en esto su autenticidad, sin aditivos, y su espléndida sonrisa, siempre complementada por un sentido del humor en perfecta forma: "Dame risas y un poco de cachondeo. Intento poner una sonrisa a casi todos los momentos de día, al menos a mí me va bien así". Resume un carácter positivo, práctico, alegre, risueño, trascendente sólo cuando la ocasión lo requiere y con una única, lógica y muy sana ambición: "Intentar ser feliz con lo que hago en mu trabajo y en mi vida, e intentar estar dignamente en lo que se me presente".