Maribel Verdú ha
dedicado este verano, con la excepción de unos días
de descanso playero, a trabajar con intensidad en la grabación
de la serie de Antena 3 Canguros, dirigida por Pepe Ganga.
Aún quedan algunos meses para que esta comedia de
situación esté lista y, mientras, tanto,
Maribel continuará en la presentación de
Primer Plano, el programa cinematográfico de Canal
+. La joven protagonista de Amantes ha demostrado a lo
largo de su carrera que afronta todo tipo de géneros
y de proyectos, y ahora prueba suerte en el terreno de
las producciones de risas enlatadas y cifras millonarias
de audiencia.
¿Cuál
es el balance, hasta estos momentos, de su trabajo
en Canguros?
Las sesiones
en los estudios son intensas, e incluso
hemos trabajado en jornadas nocturnas para evitar los
calores del verano. Pero pienso que el esfuerzo merece
la pena, ya que los miembros del equipo estamos disfrutando
con una serie juvenil, divertida e interesante a la vez.
¿Nos
puede comentar algo de su personaje?
Interpreto el papel de Alicia,
una chica que se traslada a Madrid para estudiar Medicina
porque quiere colaborar
en el futuro con Médicos sin fronteras. Llega
a un apartamento en el que vivirá desde entonces
con tres chicas más –Silvia marsó,
Lía Chapman y ana risueño- y cuida niños
para pagar los estudios. Esta actividad de canguro es
la que provocará la mayoría de las situaciones
cómicas de la serie.
¿Cuánto hay de Maribel Verdú en
Alicia?
Lo necesario, ya que la mayoría de los personajes
que he interpretado en mi carrera tienen algo de mí.
Yo los creo y les doy vida, pero siempre se mantiene
la distancia entre ficción y realidad.
¿Cómo consigue compaginar tantos trabajos?
Es una de nuestras actrices más solicitadas.
Tampoco
es para tanto. Sin ir más lejos, este
año no había hecho absolutamente nada hasta
empezar con Canguros, pero mucha gente cree que no paro
de trabajar. Lo único fijo en estos momentos es
la presentación de Primer plano en Canal +, junto
a Fernando Guillén Cuervo. El año pasado,
y después de terminar el rodaje de Canción
de cuna, de José Luis Garci, decidí que
lo mejor que podía hacer era organizarme una saludable
temporada de descanso.
¿Espera transmitir en Primer plano buenas noticias
del cine español en los próximos meses,
sobre todo después de la aceptación de
Belle Epoque?
Ojalá. Por lo menos no desistimos, y el prestigio
de nuestras películas ha aumentado con el éxito
en Hollywood de Belle Epoque. Como en los últimos
años, hay pocas películas competitivas
y los presupuestos son escasos, pero seguimos en pie.
¿Ha
servido para algo la resaca del Oscar?
El premio reconoció, una vez más, la calidad
de los cineastas españoles. En Hollywood se pudo
ver que nuestro cine se extiende más allá del
prestigio de Pedro Almodóvar y Carlos Saura, los
directores más conocidos. Sin embargo, creo que
el Oscar no ha influido mucho en España, ya que,
después de la lógica alegría y las
celebraciones, siguen las dificultades y los equilibrios
de presupuesto para rodar nuevas películas.
¿Quizá por la crisis del cine las estrellas
se refugian en la televisión? ¿Qué prefiere
usted?
Aunque el
trabajo en una serie de televisión
me parece una vía interesante, sigo prefiriendo
el encanto del cine. Es una labor más completa
y gratificante.
¿No
se plantea ahora la posibilidad de trabajar en Estados
Unidos?
Es algo
que dirá el destino. Lo que sí tengo
claro es que no pienso ir allí para partir desde
cero después del trabajo que me ha costado conseguir
mi posición actual.
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