| |
Esther
tiene 17 años,
sufre de anorexia nerviosa, y hace algún tiempo
que ha decidido plantarle cara a la enfermedad: luchar
para que no termine con ella y con los que la rodean.
Decidió escribir algo, un cuento, un relato,
en el que poder plasmar sus «sentimientos reales».
Unos amigos le recomendaron que fuese a ver una obra
de Maribel Verdú, su ídolo, en Murcia,
porque la ayudaría mucho. Esther fue decidida,
y emocionada, tras la representación, se acercó a
hablar con la actriz. Conversaron un rato, Esther
le contó su problema y Maribel Verdú,
conocedora de cerca de la enfermedad, le dio todo
tipo de ánimos. Esther no pudo entonces darle
algo que había escrito y que quería
que Maribel Verdú leyera. Fue entonces cuando
decidió ponerse en contacto con 'La Verdad',
para que el periódico actuase de puente entre
ella y la actriz.
A pesar de que ha pasado algo
más de un mes,
y de que sus días transcurren de escenario
en escenario, Maribel Verdú, recuerda perfectamente
cómo fue su encuentro con Esther: «Nosotros
salíamos por la puerta de actores, y había,
como siempre, un grupo esperando para recoger autógrafos,
y entre toda la gente allí estaba ella, super
discreta. Me la presentó una amiga y enseguida
vi lo que le pasaba».
Maribel
lo reconoció enseguida porque ella
conoce muy de cerca la anorexia. Sabe lo que es y
cómo se lleva poco a poco la vida de la gente. «Por
desgracia -aclara Maribel- tengo
a alguien muy cercano a mí con esta enfermedad, y por eso me permito
hablar de ello, porque lo veo y lo vivo. No es ninguna
broma, se trata de una enfermedad muy seria».
Maribel hace memoria y recuerda que Esther le contó que
unos amigos le recomendaron la obra porque «yo
digo una frase que creían que a ella le serviría
mucho: es el vivo ejemplo de nuestra obsesión
por la apariencia de las cosas... Ahora espero que
le haya servido». Cuando La Verdad se puso
en contacto con Maribel Verdú para entregarle
la carta de Esther, lo primero que la actriz dijo
fue que «era una princesa. Me pareció una
niña muy dulce, preciosa, muy guapa...».
La anorexia
nerviosa es una enfermedad psicológica
que se manifiesta a través de los trastornos
en la alimentación, algo de lo que, dice Maribel
Verdú, «tienen mucho de culpa los medios
y esa imagen que desde todas partes se transmite
de que tenemos que ser perfectos en todo. Yo comprendo
perfectamente que eso pueda ser frustrante para muchas
personas, pero lo que creo que hay que comprender
es que sólo unos pocos son modelos, los demás
no. Y seguimos siendo felices».
Para
Maribel, «las personas anoréxicas
suelen ser también las más inteligentes,
por eso a veces es difícil comprender el problema.
Suelen tener unas cabezas maravillosas, como Esther,
y da mucha rabia que sólo se preocupen por
su físico». Maribel es consciente de
que ella misma es un estereotipo para muchas chicas
que la admiran y desean ser como ella: «Yo
estoy delgada, pero como de todo, hago ejercicio,
estoy muy sana, muy fuerte y no me privo de nada,
que es lo importante, no estar flaca, hecha un monstruo,
deformada y lo más importante, perdiendo la
salud. No merece la pena estar deprimida por tener
unos kilos demás, según para quién,
ni tampoco merece la pena hacérselo pasar
mal a los que te rodean, que no son tontos y se dan
cuenta de todo».
Maribel
tuvo ocasión de leer el texto íntegro
de Esther, que La Verdad le remitió: «Me
sorprendió mucho. Por un lado, por lo bien
escrito que está, y por otro por lo sincero
que es. Lo leía y veía los problemas
que tan de cerca conozco. Fue escalofriante».
A través de esta conversación con
La Verdad, Maribel Verdú aprovecha para mandarle
un mensaje directo a Esther: «Eres una princesa,
Esther, pero de verdad, así que no te dejes
llevar por la enfermedad, que tú tienes mucha
cabeza, que tú vales mucho, más que
nada, así que utiliza toda tu inteligencia
para ganar esta batalla y para lograr las cosas que
desees, no para hundirte a ti y a los que te rodean,
no hagas tonterías y, sobre todo, no te rindas,
mira la cara bonita de la vida. Vive».
|
|